Un estudiante francés no puede dejar de masturbarse en la escuela.
Esta chica necesita un psicólogo porque sus hormonas están constantemente causando estragos en su cuerpo y siempre está cachonda. El director se pregunta por qué la castigan todos los días, y resulta que todos los días la encuentran en un rincón de la escuela masturbándose con un juguete sexual diferente. Los profesores siempre confiscan los juguetes, pero ella siempre encuentra la manera de traer otro a la escuela. La verdad es que la situación se está volviendo insoportable, y ella argumenta que esto no pasaría si la escuela fuera mixta. En este caso, el director y el psicólogo solo tienen una cosa que hacer: van a follar a esta alumna hasta que esté exhausta. Está cachonda y lo único que necesita es un hombre que la haga gemir.