Buen sexo con el nuevo compañero de trabajo en la oficina.
La semana pasada no pude ir a trabajar porque estaba enfermo. Esta mañana, cuando llegué a la oficina, me di cuenta de que había una chica nueva. Es de otro país y definitivamente de otro continente, un continente donde las mujeres saben mover el culo. Cada vez que camina y mueve el culo, me vuelve loco. No pude evitar coquetear con ella y me di cuenta de que era una zorra. No me fue muy difícil conquistarla. El mismo día que la conocí, abrió las piernas para mí. Sé que solo la conozco desde hace poco tiempo, pero cada vez que la veo, me vuelvo loco. Tuve mucha suerte de estar a solas con ella en la oficina y aproveché para meterle la polla bien adentro mientras gemía de placer. Fue una follada realmente buena.